Sobre mí
Oliva, ceramista de corazón zamorano.
Desde muy joven, el arte ha formado parte esencial de mi vida. Nací en Sejas de Aliste, un pueblito de Zamora, una tierra de profundas tradiciones alfareras y paisajes que inspiran creatividad. Recuerdo cómo, siendo niña, dedicaba largas horas a dibujar en cualquier papel que encontraba, dejando volar la imaginación y plasmando mis sueños a lápiz.
Aunque mi camino no me llevó a estudiar Bellas Artes, el deseo de explorar el mundo artístico nunca se apagó. Con el tiempo, me fui formando en distintas disciplinas: dibujo, pirograbado, restauración, pintura y talleres que alimentaron mi curiosidad y mi amor por crear con las manos.
Un día, casi por casualidad, la cerámica se cruzó en mi vida. Y no solo me conquistó por su belleza y las posibilidades infinitas de la arcilla, sino porque sentí que conectaba con mis raíces, con esa esencia zamorana que me acompaña siempre. Dediqué años a aprender, experimentar y perfeccionar mi oficio, hasta que supe con certeza que era el momento de apostar por mi sueño.
Así, poco a poco y sin prisas, fue tomando forma mi taller. Cada pieza, cada cocción y cada acabado es parte de un viaje de transformación y descubrimiento. Aún hoy me asombro de poder dedicarme a lo que más me gusta.
Hoy te abro las puertas de mi mundo, decidida a compartir mi trabajo y mi pasión por la cerámica. Espero que, a través de mis piezas, puedas sentir la historia, la dedicación y el cariño con los que han sido creadas.
Te doy la bienvenida a mi universo de barro y fuego.
Oliva Faundez – Fundadora